Soy Noraya, co-directora y terapeuta en el espacio Kalam. 
Nací en 1975 y provengo de Entre los dones que he descubierto con la experiencia, está el de abrir caminos para que otros los puedan transitar. El de ser puente (chakaruna) entre las personas y sus sueños más profundos y el de conectar a personas entre sí. También traigo el don de sentir la luz en las personas y a menudo los dones que traen. Este servicio a la Vida  siempre ha fluido de manera natural, cuando soy yo misma y me siento feliz. Sé que no estoy sola y que soy guiada en todo momento por mis ancestros, por mis guías y maestros del mundo invisible a través del Camino del Discernimiento.

Soy terapeuta especializada en Liberación de Pericardio (Osteopatía Bioenergética Celular OBC) y dirijo en Madrid el espacio Kalam, espacio multidisciplinar, terapéutico y de transformación cuyas actividades están enfocadas al despertar de la consciencia.

Mi experiencia en la meditación y en las terapias naturales se desarrolla a partir de 1996.

Desde 2013 me dedico a dar tratamientos de Liberación de Pericardio (Osteopatía Bioenergética Celular) y desde 2017 también formación.

La Liberación de Pericardio me permite ser profundamente creativa y trabajar desde las profundidades y la raíz de todo lo que soy. En mis tratamientos conecto y utilizo plantas a través de sus aceites esenciales, cristales y otras herramientas energéticas de luz. Mi relación con la energía creativa se renueva constantemente. Necesito libertad, y acepto la responsabilidad que eso conlleva. Me hago cargo de lo que siento y de lo que me ocurre.

Por otro lado me atrae especialmente el trabajo con la sombra, donde muchos de nuestros dones esperan a ser reconocidos y despertados. Veo en ella un aspecto/arquetipo fundamental para la Sanación y la comprensión de sí [email protected] y de lo que significa la experiencia de ser humano. Soy mujer puente y mi especialidad es la transformación, la alquimia interior que se produce cuando tenemos el coraje de escuchar a nuestra intuición y de seguir el camino que nos indica aceptando la incertidumbre de no saber a donde nos conduce.

He trabajado creando y facilitando espacios de conocimiento y transformación femenina durante más de 12 años. Al ser madre y haber profundizado en lo Sagrado Femenino, he descubierto que este está al servicio de mujeres y hombres por igual. Que todos formamos parte de esta Gran matriz Cósmica que nos nutre y nos sostiene.

 A través de este espacio ofrezco mi servicio a la Vida como un granito de arena  a nuestra transformación y consiguiente despertar como clan y como familia humana.