Liberate de ser alguien, de ser algo. 

Libérate de ser alguien, alguien para alguien, alguien para algo, esto te permite fluir con el momento presente. Tal vez no serás protagonista, pero te sentirás más cerca que nunca de las otras personas. Tus relaciones serán más auténticas, más libres, más desapegadas, y sentirás una intimidad nueva con todo y con todos. 

Libérate de ser alguien, eres perfecta tal cual eres, con tu humanidad completa, incluyendo las partes y el todo. 

Arraigada en tu ser interior, puedes fluir con todo lo que se presente sin perder el sentimiento de conexión y pertenencia. 

Al liberarte de la necesidad de ser alguien, las partes ocultas y rechazadas de ti misma pueden ser expresarse y con ello liberarse del exilio al que habían sido relegadas. 

Libérate de ser alguien, confía en el momento presente. Al habitarlo con todo tu ser en bruto, desde dentro, eres libre de la necesidad de encajar en la visión y en las proyecciones de los demás, te vuelves invisible, puedes observar, entonces encuentras al gurú en todo y en todos. 

Libérate de ser alguien, no vayas hacia ningún lado, no estoy hablando de que te quedes en casa, sino de la cualidad de responder con total honestidad a lo que el momento, y no los demás, requiera de ti. Aunque puede que al principio te sientas vulnerable, permítete la libertad de no saber, permítete ser llenada con la sabiduría que nace del momento en el que te encuentras. Así te liberarás de la necesidad y el esfuerzo de estar definiéndote constantemente, y con la energía que ahorrarás te sentirás llena de vitalidad y más conectada con la energía creativa que siempre fluye pata ti. 

Para que puedas así estar en paz con el mundo y dejar de luchar con la vida. Para que dejes de sentirte sola, separada y  aislada. Para que puedas, por fin, descansar íntimamente en tu verdad, libre, desnuda, integra, completa. Porque siendo nada, puedes experimentar todo. Sé paciente contigo, es un proceso natural. Es inevitable. 

Con amor,

Noraya. 

Práctica sugerida: Cuando estés con otras personas, practica simplemente el estar presente. Suelta la necesidad de hablar y siente el espacio entre tu y la persona que tienes en frente. Siente el peso de las palabras en el espacio que ocupáis. Es probable que esto te coloque en una situación de vulnerabilidad, simplemente acepta lo que se presente en el momento.

Mantra: Yo soy quien yo soy (repetir todas las veces que se pueda a lo largo del día)

Liberación de Pericardio (Osteopatía Bioenergética Celular), tratamientos y cursos. Reconciliación con la Sombra