EL CORAZÓN ES EL LUGAR A DONDE IR

Nos hallamos al final del verano, una estación intensa, en la que hemos buscado encontrarnos con el otro, conectarnos, y volvernos un poco más locos. En nuestra expansión  veraniega lo hemos pasado en grande buscando nuevas experiencias de creatividad y de gozo, expresando nuestra lado más comunicativo e impulsivo. Aunque… quizás estés pensando que tu no te has sentido así… en seguida veremos por qué. 

¿Cómo se siente, si te digo que tu corazón ya sabe dar y recibir amor, sabe perdonar y ser compasivo? Que tu corazón es perfecto, sabe vincularse, expresar y manifestar alegría, conexión, sabe cómo expresar los dones de tu espíritu, la belleza y el esplendor de la vida en cada pequeña acción. ¿Qué tal si te digo que tu corazón ya se siente completo, suficiente y a salvo, que no necesita ser reparado, que no hay nada malo ni roto en él? 

La ancestral Medicina China lo tiene muy claro. El verano es la estación asociada al elemento Fuego, sus órganos asociados son el Corazón y el Pericardio, al que llaman el “protector del corazón” o el “maestro corazón”. Aunque anatómica y fisiológicamente hablando conforman una unidad, a nivel energético se distinguen en algunas de sus funciones.

EL CORAZÓN ALBERGA EL ESPÍRITU (Shen) 

… y rige nuestro psiquismo. La traducción literal de la palabra Shen en chino, sería “espíritu”, “alma” o “consciencia”. 

Además, el corazón es un poderoso pilar que conecta alquímicamente el cielo y la tierra, y lo hace con una fuerza increíble. Su función natural, según la medicina china, es la de reunir las energías de los cielos y de la tierra en su expresión humana única e irrepetible. 

Siendo el responsable de esta función sagrada, podemos decir sin lugar a dudas que nuestro corazón es perfecto tal y como es. Podemos decir sin temor a equivocarnos, que nuestro corazón sabe

El medicina china, de más de 4000 años de antigüedad, el corazón es llamado “la emperatriz” o “el emperador”, es el gobernante supremo, alguien que no debe ser abordado directamente sino a través de su “primer ministro”, el protector del corazón, el pericardio. 

EL PERICARDIO, EL PROTECTOR DEL ALMA

Algunas escuelas de medicina china no trabajan el corazón directamente porque entienden que si hay algún problema en el corazón es responsabilidad del pericardio, el guardián de las puertas, el “guardaespaldas” del corazón. 

El Pericardio, como primer ministro, y protector del Corazón, determina la seguridad y los límites, protegiendo al corazón de los agentes externos o tóxicos que lo podrían dañar y con ello poner en peligro la Vida (el Shen, o espíritu). 

Es el pericardio el que decide qué experiencias (o personas) dejar entrar y qué dejar salir del corazón, evaluando lo que es seguro o no para nosotros y decidiendo cuánto amor, vulnerabilidad y confianza dejamos salir, y ocupándose de levantar el puente levadizo cuando es necesario establecer límites y fronteras. 

LA MEMORIA DEL DOLOR

El pericardio, tiene la función de absorber todo el estrés y dolor físico y emocional para que este no llegue a perjudicar al corazón, y desarrolla un complejo sistema de protección y defensa para mantener al corazón (la emperatriz) a salvo de amenazas y peligros. El pericardio recuerda las veces que nos han hecho daño, y al sentir miedo se tensa para protegernos de que esto vuelva a suceder. Esto hace que se tensen los músculos del diafragma y que a veces nos cueste hasta respirar.

Poco a poco, esto va dejando huellas de estrés, tensión, dolor, y es entonces cuando podemos empezar a sentirnos aislados o desconectados, de los demás, de nuestro propósito, del entorno, de la vida. Estos son síntomas de que nuestro pericardio necesita atención y cuidado.

SOSTENER EL FUEGO

Otro de los síntomas de que el pericardio necesita atención, es cuando sentimos que dejamos entrar demasiado en nuestro corazón, cuando nos resulta difícil establecer límites y fronteras, y esto nos drena la energía y nos hace sentirnos agotados. 

También puede ocurrir que experimentemos explosiones de gozo e hiper excitación (propias del fuego del corazón), y al poco nos sobrevenga un bajón enorme y nos sintamos sin fuerzas. En este caso, el corazón sigue estando perfecto, es el pericardio quien, de nuevo, necesita nuestra atención. En este caso está demasiado laxo, y no está cumpliendo otra de sus funciones importantes, la de sostener y enraizar nuestras emociones, y proporcionar solidez y estabilidad a estos sentimientos para que podamos vivirlos desde el equilibrio y la armonía. 

Con el pericardio liberado nos sentimos arraigados en el Ser, podemos experimentar la vida en su plenitud, esta nos puede atravesar sin dañar, porque nos sentimos seguros, completos y conectados con todo y con todos. 

Liberar nuestro Pericardio nos hace más libres y felices para que nuestro corazón pueda expresar la alegría y el gozo de saberse vivo y completo en sí mismo, liberando nuestro potencial y propiciando nuestro florecimiento como seres humanos.

“El corazón es siempre el lugar a donde ir. Vete a casa a tu corazón, donde hay calor, aprecio, gratitud y satisfacción.”

~ Ayya Khema

*Liberación de Pericardio (Osteopatía Bioenergética Celular). Tratamientos y cursos.
Cita previa en el tel. 600 410 613 (Madrid)
[email protected]